miércoles, septiembre 14

détails...

Hubo un tiempo en el que no eras esclava,
recuérdalo. Caminabas sola, llena
de risas, te bañabas con el vientre desnudo.
Dices que has perdido la memoria de ello, recuerda...
Dices que no hay palabras para describir ese tiempo.
dices que no existe.
Pero recuerda.
Haz un esfuerzo por recordar. Y si no puedes, inventa.

Monique Wittig, Les guerillere

4 comentarios:

Carlos dijo...

Me quedaré con la enseñanza del último verso.
Abrazos

María Quevedo dijo...

Acaso la invención es lo único que tenemos.
Gracias Carlos por visitarme!
Abrazos para tí!

José Antonio del Pozo dijo...

es genial y hermosa esa apelación constante al recuerdo y al final, como en última instancia sin excusa posible, ese imperativo a la imaginación, a la inventiva, que nos haga mejores de lo que parecemos, que nos eleve un poco el color en nuestra grisura diurna.
Me alegro de concocer este blog, a través precisamente de el de Carlos, tan grande también
saludos blogueros

María Quevedo dijo...

Gracias José por tu lectura generosa!
A mí también me alegra que estés entre nosotros!
Abrazos blogueros!